Tu eres parte de la imagen de la empresa

Una vez, en uno de mis primeros trabajos, un comercial con el que trabajábamos me dijo, un poco indignado porque veía a muchos jóvenes que no llevaban corbata: «En el momento que estás de cara al cliente eres parte de la imagen de la empresa».

En aquella época con menos de un año de experiencia no supe valorar muy bien lo que me decía, pero a lo largo del tiempo lo he podido ir comprobando. Por ejemplo he tenido algún jefe que no enviaba a compañeros al cliente, simplemente ¡porque no se afeitaban!.

Me surgen una serie de reflexiones sobre este tema de la imagen.

No controlamos los valores o criterios que otros tienen:

Nos pueden parecer o no planteamientos aberrantes, pero hay gente que piensa así, y normalmente cuantos más años tenga la otra persona es más fácil que se acerque a esa mentalidad. Y normalmente en las empresas los que toman decisiones no suelen ser recien licenciados que van al trabajo con pantalones «cagaos».

Hay que contar con ello. Creo que si quieres destacar por tu valía profesional y no por las pintas, hay que procurar ir acompasado con el sitio al que vas y la empresa a la que representas. No es lo mismo hacer una visita a un sitio en el que hay cierta informalidad en el vestir que a un sitio en el que todo el mundo va de punta en blanco. Tampoco es lo mismo si eres un diseñador que si eres un jefe de proyecto.

La delgada línea entre parecer Google o una panda de amiguetes.

Todos hemos visto esas imágenes de las oficinas de Google, con sillones de colores, futbolines, salas de masajes, etc. Y me imagino que todos hemos soñado con poder trabajar en un ambiente así. Pero ellos se pueden permitir esos lujos porque son Google, ganan mucho dinero, hacen cosas geniales y además parece que se lo pasan pipa.

En una empresa en la que trabajé había hilo musical, y desgraciadamente el altavoz estaba justo encima de mi sitio y el volumen lo ponían bastante alto, tanto es así que muchas veces, para hablar con la persona que tenia sentada enfrente, mesa con mesa, tenia que levantar la voz. Algún cliente en alguna llamada por teléfono me comentó que «vaya hilo musical más ligerito que teníamos» y eso unido a las chapuzas mayúsculas que hacíamos pues probablemente transmitíamos una imagen de panda de amiguetes haciendo una práctica de la universidad.

Si hubiésemos hecho cosas geniales probablemente la impresión que hubiésemos dado hubiese sido distinta. Por cierto esa empresa acabó cerrando.

La imagen no es solo la publicidad

Tengo la sensación de que a veces se piensa en la imagen como la publicidad, la fachada, y creo que no es solo eso. No es solo el ir bien vestido (es decir vestido acorde con la situación), también son cosas más sutiles, como transmitir una sensación de solvencia, de disponer de los medios para hacer el trabajo, en general de profesionalidad.

En una ocasión, después de más de diez años, en la empresa en la que estaba por aquella época, contratamos a uno de los primeros jefes que tuve, para que nos echara una mano en un tema colateral del proyecto que teníamos entre manos y que nosotros no teníamos suficiente nivel para abordarlo. Me encanta la profesionalidad de ese hombre, cuando le decías: «Iñigo, como podríamos hacer que…» y te contestaba con un «Eso, sin problema, montamos un …» y luego realmente era así, sin problema.

Venia con su Mac portátil, en una mochila también blanca. No como en ocasiones que he visto a gente con portátiles del pleistoceno en una maleta toda destartalada, teniendo que pedir un cable de red, etc…

Cuando hablo de transmitir una imagen, no es solo por fachada, sino porque detrás hay argumentos sólidos que sustentan esa imagen, hay medios, hay profesionalidad, hay un «Sin problema»

Aquí entramos en un área que está tomando cierta popularidad últimamente y es la de la marca personal, pero eso lo dejaré para otra ocasión. Solo un pequeño aporte, técnicamente no contratamos a Iñigo, contratamos a la empresa donde el trabajaba, pero porque estaba el… Marca personal.

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